El Vilpoñi

Algunos machi-brujos, sueles contar en su patrimonio, con un elemento muy valioso, “el Vilpoñi” (de vilu=reptil y poño=papa); reptil, con aspecto de lagartija de gran tamaño. este animal, permanece durante el día oculto bajo la paja, en los galpones o camapnarios donde se guarda parte de las cosechas. Se alimenta de ratones y de arañas, que suelen encontrar en abundancia en su escondite, protegiendo así indirectamente, los frutos de la cosecha de su dueño, contra la voracidad de los roedores.

Duerme durante todo el día, en su muelle cama de paja; pero al caer la noche despierta hambriento y con muchos deseos de trabajar, en la destrucción de los tallos tiernos de los papales de los agricultores señalados por su amo; disminuyendo con tal maniobra el rendimiento de las cosechas, que en ocasiones suelen llegar a cero. La magia con que el brujo ha dotado al vilpoño, le permite al mismo ritmo que bajar la producción agrícola de los infortunados campesinos (que se negaron a “asegurar sus cosechas”, pagando al machi-brujo el tributo correspondiente), convertir  en más productivos los suelos de su dueño y de aquellos que han cancelado su tributo, asegurando, de este modo, el buen rendimiento de sus cosechas de papas.

Cuando la temporada de trabajo toca a su fin, el vilpoñi entra en un estado de letargo, del cual despierta sólo para tomar alimento.

El vilpoñi representa en la mitología chilota, el espíritu de la papa; en igual forma, como en otras mitologías existe el espíritu del maíz, del trigo, del arroz, etc. Este espíritu, en su doble aspecto, protector y destructor, es el que dirige el ciclo vital, de destrucción o de la muerte aparente de la semilla y su resurrección posterior, desde el seno de la madre tierra.

Esta idea de muerte y resurrección, a la que nos hemos referido en otra oportunidad, ha sido materializada por diversos pueblos de la tierra, en los más variados ídolos; ha dado origen también a diversos ritos y cultos, por ejemplo elde Atis, de los antiguos habitantes de Asia Menor; de Osiris, en Egipto, o los sacrificios humanos practicados por los aztecas, etc.